martes, 25 de octubre de 2011

TROSKY. SU JUVENTUD


La juventud de Trotsky, novelada por Aguinis
El autor y superventas argentino publica «El joven Liova», un relato que documenta cómo se formó «el revoluccionario puro»


.La infancia y la juventud de Leon Trotsky son abordadas por el escritor argentino Marcos Aguinis en su nueva novela, «El joven Liova» (Plaza&Janés), donde profundiza en la mentalidad del revolucionario y muestra las etapas de su biografía «más desconocidas». «La mayoría de biógrafos e historiadores se han centrado casi únicamente en los últimos años de Trotsky y en ese desenlace de tragedia griega», ha señalado Aguinis hoy en Madrid, quien quería desmarcarse de esa tendencia y reflejar otras facetas del dirigente soviético.

«Su muerte fue conmovedora», ha continuado el escritor, quien reconoce que fue precisamente el asesinato de Trotsky a manos del español Ramón Mercader lo que le llevó a pensar «qué ocurrió antes y por qué fue tan demonizado por la izquierda».

Primeros pasos del revolucionario
A partir de ahí, Aguinis -uno de los más afamados escritores en Argentina con apabullantes cifras de ventas- comenzó un proceso de documentación, en el que encontró «un cofre lleno de joyas, cosas tremendas y muy apetecibles para un escritor», que le parecieron «magníficas para desarrollar una novela de iniciación».

El libro narra las primeras actividades conspirativasAsí, «El joven Liova», narra los primeros pasos del revolucionario, con su nacimiento en Ucrania, sus primeras actividades conspirativas, su confinamiento en Siberia, su exilio en Londres y la preparación y éxito de la revolución rusa junto a Lenin, Gorki o Rosa de Luxemburgo.
Aguinis ha destacado las posibilidades que ofrece un formato como la novela para «penetrar en la forma de ser de un personaje», algo que, según el autor, «no se puede conseguir en una biografía o en un ensayo, que son géneros más distantes».

La crueldad que le marcó
En este sentido, Aguinis ha resaltado episodios concretos de la vida del que fuera dirigente soviético, como «la primera vez que vio cómo los seres humanos se destruían entre sí, tras observar las palizas que los campesinos ucranianos propinaban a los ciegos», un hecho que, según el escritor, marcó a Trotsky «profundamente».

Experiencias como esa fueron, a juicio de Aguinis, las que definieron ese «carácter obstinado y casi suicida de Trotsky, gracias al cual jamás se rendía».

«Represental al idealista puro que no había asesinado a nadie»«El joven Liova» , que hace referencia al sobrenombre con el que su familia llamaba a Trotsky, se divide en dos partes claramente diferenciadas, gracias a dos estilos de narración. En la primera de ellas, se entrelazan testimonios de las personas que rodearon al dirigente soviético en su juventud, en un «temerario estilo de narración», ha reconocido Aguinis, que ha querido «poner en evidencia las múltiples facetas del protagonista».
Una fórmula que «hace más difícil la lectura; al contrario que la segunda parte, que resulta más fácil de comprender», al haber una única voz. Aguinis decidió terminar la novela en el momento en que triunfa la revolución porque al considerar el autor que «hasta ese instante, Trotsky representa al idealista puro, que no había asesinado a nadie para llegar hasta allí».
(noticia facilitada por efe madrid)