miércoles, 28 de mayo de 2008

JUANFER PUEBLA TEJERINA Y JOSE MIGUEL MOLERO

DOS POETAS

Habérselas cara a cara con dos tíos cincuentones (como yo mismo), así un poco a ciegas, me parecía una tarea que, cuando menos, tenía toda la pinta de arriesgada. Como no tengo madre, no tuve que escuchar la frase, que yo mismo me iba diciendo en el coche para mis adentros, mientras atravesaba todos esos campos tan bonitos, camino de Morata: “hijo ten cuidado con esos que te envuelven”. Y bueno, al final ocurrió.
Es increíble. Nada de cincuentones resabiados, borrachines o trasnochados. Nada de pitorreo. La cosa fue muy seria. Tuve delante de mi a dos poetas. Dos poetas como la copa de un pino, que entre risitas, y miradas cómplices, compusieron allí mismo sobre la mesa del estudio de la emisora, un poema. Dos poetas que me hicieron flotar dentro de mi memoria con sus palabras, con sus versos. Dos poetas que me explicaron que ya no rima nadie. Dos poetas que riman entre ellos, que tienen una perfecta métrica. Dos poetas, dos personas inmensas, cargadas de palabras, que vinieron al bosque de eso, de las palabras, simplemente a ejercer de lo que son, con toda su grandeza y con toda su humildad. Vinieron ayer al bosque de las palabras a ejercer de poetas. Así da gusto.
Lo digo muchas veces, porque así lo siento, pero ayer tuve, una vez más en mi vida, la suerte de poder sentir que estaba en uno de esos momentos mágicos, que no se me van a olvidar. Lo digo muchas veces, y ayer, al terminar el programa y quedarme solo otra vez, lo volví a repetir entre dientes: “que suerte tienes tío”.

Gracias a los dos de corazón, porque no soy capaz de expresarlo de otra manera.