miércoles, 14 de enero de 2009

UN DÍA DE ENERO EN LA RADIO











UN DÍA DE ENERO EN LA RADIO

Decir que ha sido un día especial, es ser reiterativo. Los días de “El bosque de las palabras”, siempre son especiales, y el de ayer no fue una excepción. Cuando llegué al estudio de la radio, media hora antes de empezar a emitir el programa, me encontré con un sobre a mi nombre. Dentro del sobre estaba el libro de una de las personas a las que iba a entrevistar minutos después.
Siempre me siento en la pecera, mientras Cristina, la locutora que hace el programa previo al mío (lo hace todos los días; dura varias horas, siempre está contenta, es un encanto...) , va terminando su programa. Y en lugar de repasar los últimos apuntes para el programa, inmediatamente me puse a leer el libro de poemas. La autora se llama Amparo Enriquez Oterino, y el título del libro es: “Perfume de la ilusión”. En la portada hay dibujado un frasquito de perfume sobre un fondo blanco. La portada es atractiva. Abrí el libro en cualquier página, y me encontré con la primera “perla”: “DAME UN PLUMA CON TINTA QUE TE PINTO UNA ILUSIÓN”... No pude repasar los apuntes, y seguí pasando páginas, leyendo poesías. NUNCA TE PODRÉ OLVIDAR, ME AGOTA ESTE SUFRIMIENTO, ESTA CRUDA REALIDAD, EL FUEGO QUE LLEVFO DENTRO CALCINANDO MI VERDAD”.
Amparo dijo que escribe sentimientos, pero realmente no hacía falta que lo dijera, ya que es muy evidente, como en el caso de este último poema. En la entrevista resultó ser una persona sencilla y simpática. Su libro, que ya me he terminado (indebidamente, porque sé que la poesía no se lee en un día), me ha parecido maravilloso, como un viaje, como un sueño.
Hablé también con el escritor Luis Murillo que es el autor de “Púrpura negra”. Me atrevo a decir que en este caso la novela daba igual, porque es Luis, el auténtico protagonista. Enseguida se vio que es una persona llena de energía y con los pies bien plantados en la realidad. Por eso estoy deseando leerme su novela. Estoy seguro de que si ha sido capaz de transmitir en el relato lo que transmite personalmente, la novela será impactante, como nos contó que le dicen que es. También me gustó de la conversación con Luis, cuando tocamos el asunto del mundo de las editoriales, las distribuidoras, etc. Está claro que este hombre sabe de que habla. De hecho, basta con fijarse en su larga trayectoria de guionista de programas de TV. de muchísimo éxito como: Un, dos, tres, responda otra vez, o Hablemos de sexo, de la inolvidable Dra. Ochoa.
Mi conclusión final con respecto a Luis, es que hay que leerse su novela “La púrpura negra” cuanto antes.
También hablé con otra persona, como no, muy especial. Se trata de María Jesús Almendro. Es escritora y ya tiene terminada su próxima novela. Se llama “La órden del vampiro”. Hablar con María Jesús es también una experiencia. Sus palabras te van envolviendo. Al principio parecía una chica “de pocas palabras”, pero enseguida, poco a poco, fue abriendo su caja negra, y resultó una mujer encantadora que, por supuesto, no se lo tiene nada creído, a pesar de que lo que he leído de su novela, parece muy interesante.
Eso de que los escritores desayunamos “egos revueltos”, desde luego no tiene nada que ver con María Jesús. Lo mejor que os puedo recomendar es que escuchéis la entrevista, y así la oigáis a ella misma. Sentiréis como yo, que poco a poco, sus palabras te van embrujando. Con esto, muchos podréis interpretar que quiero decir que es bruja. Bueno, no pasa nada, María Jesús sería en todo caso una “Brujita buena”. Seguiremos la pista de esta mujer.
Javier, nuestro enviado especial en el mundo de la fantasía, estuvo tan encantador como de costumbre. Sus comentarios se van inclinando hacia algún lugar que me gusta. Se van haciendo más literarios; más metaliterarios. Cada vez habla más del cómo de los libros, y menos de los libros en sí mismos.
Cuando le vea, le voy a recomendar, para reírnos juntos un poco, que se lea “El hombre sin atributos”. Un libro en el que se cuenta la historia de un hombre, que un día, después de no haberse leído en su vida ningún libro, decide hacerlo, y para ello acude a un vecino suyo que es bibliotecario, para pedirle consejo. El bibliotecario le aconseja que no se le ocurra leerse ninguno, porque entonces estaría perdido. Lo que le aconseja es saber de libros, y le invita a estudiarse los archivos de la biblioteca.
Javier se va dando cuenta, que se trata de transmitir la pasión por los libros. Leérselos es cosa de cada uno. Por eso, cuando le escuché ayer y me sentí atraído por la historia que nos contaba de dos autores de libros fantásticos, pensé que Javier estaba acertando de lleno con sus comentarios.
Bueno. Para terminar, porque me pongo a escribir y no paro, Si alguien me preguntara: ¿Quieres dejar el Bosque de las palabras, y quitarte ese peso de encima? Diría tajantemente: NO

Un saludo a todos.

domingo, 11 de enero de 2009

BOCADOS PRETENCIOSOS
















Unos muy buenos amigos míos, me pidieron que les hiciera la presentación de su libro. Se llaman Chus Cuesta y Xavier de Tusalle. Han escrito un libro muy interesante titulado "Bocados pretenciosos" que, por cierto, os recomiendo. El caso es que hicimos la presentación en una champanería de las Vistillas y todo salió redondo. Era un acto literario, es decir, un acto para soñar, y así fue. Todo fue como un sueño.

jueves, 1 de enero de 2009

domingo, 28 de diciembre de 2008

SIN PALABRAS.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

EL AMOR EN LA HISTORIA DE NUESTRAS VIDAS


La literatura es algo que produce sensaciones muy especiales. Ayer en la radio, confirmé esto al cien por cien. Los ingredientes eran, como siempre sencillos: encima de mi mesa un libro, y enfrente de mi la escritora. En este caso se trataba de Esther. A su lado, en “la pecera”, estaba Isabel. Todos; los tres, estábamos infectados por el mismo virus. El virus de la literatura, de los libros, de contar cosas muy grandes, enormes, con las simples palabras, que son pequeños instrumentos de los que nos tenemos que ir valiendo hasta que seamos dioses.
Yo les pedí a las dos, a la escritora y a la enfermera, que se sentaran frente a mí, para poder mirarles a los ojos. Siempre digo esto y además lo hago. Hablo con la gente en la radio mirándoles a los ojos, porque como decía más arriba, las palabras, son sólo pequeños instrumentos. Los ojos, la mirada, es otra cosa, y a través de ella, puedo leer mucho más. A las dos, a Esther y a Isabel les brillaban los ojos. Ya sé que esta frase: “brillar los ojos”, es una frase que, de tan oída como es, parece un poco retórica, pero debido a la imposibilidad de que los oyentes puedan ver esto, el brillo de los ojos de una persona que está hablando en un micrófono, creo que es mi obligación explicar que, además de las humildes palabras, allí en el estudio, ayer había brillo en los ojos.
Me leí el libro de Esther “el amor en la historia de nuestra vida” de un tirón. Me causó, no una, sino muchas profundas impresiones distintas. Digamos que la lectura de aquel libro, sacó de mí cosas, que permanecían en mi interior olvidadas. Viendo a Esther, no se imagina uno que sea capaz de hacer lo que hizo y que relata en aquel libro. Entregarse a un ser humano, como yo sé que se entrega la persona que decide cuidarle, asistirle en los últimos meses de su existencia, requiere una madurez y una entereza que no tiene todo el mundo.
Mi conclusión final del programa de ayer es, como casi siempre. Me siento un privilegiado, por poder tener cerca de mí a personas como Esther e Isabel. Y quiero subrayar algo muy importante. Ayer escuché de labios de Esther, que el amor es lo más importante de nuestras vidas, y yo creo que, a pesar de las crisis económicas, las guerras, y todas esas cosas que no nos dejan vivir, tiene toda la razón. Sin amor la vida tiene muy poco sentido.