Ayer leí que, cuando Juan Ramón Jimenez vivía en Puerto Rico, tenía un mayordomo que todos los días cuando caía la tarde, le decía: SEÑOR, EL CREPÚSCULO.
Este premio ha sido otorgado al blog por la poeta Alejandra Menassa, desde su blog PSICOANÁLISIS Y CREACIÓN. Si pincháis en él, entraréis en un mundo en el que las palabras son pura magia.